VALLE-INCLÁN EN LA BIBLIOTECA LÁZARO GALDIANO


 

Por Jesús Rubio Jiménez

La incorporación a nuestra biblioteca del «Fondo Daniel Devoto y María Beatriz del Valle-Inclán» —en proceso de catalogación y estudio— nos está permitiendo ampliar las colecciones de la Fundación con varios miles de nuevas referencias, ya que cuenta con un rico epistolario en el que comparece buena parte del hispanismo de la segunda mitad del siglo XX, una amplia colección de estudios y separatas de publicaciones mayoritariamente dedicados a Daniel Devoto por sus autores o centenares de fotografías, amén de un considerable número de textos autógrafos de los titulares del fondo que abarcan partituras musicales, cartas, manuscritos autógrafos, etc.

Por su parentesco con don Ramón María del Valle-Inclán era presumible que las obras de este estuvieran bien representadas aunque algunas circunstancias contrapesan estas expectativas. María Beatriz del Valle-Inclán, la hija del escritor, salió de España en momentos difíciles durante la Guerra Civil, prácticamente con lo puesto y terminó instalándose en Buenos Aires donde conoció a Daniel Devoto, a quien unió su vida unos años después.

1_Devoto

Daniel Devoto, hacia 1946.

De su padre María Beatriz quizás no llevó en aquel difícil viaje más que alguna fotografía del escritor, que conservó durante toda su vida.

Aunque su madre, Josefina Blanco Tejerina, intentó repatriarla acabada la Guerra Civil, Mariquiña defendió la independencia alcanzada para entonces y se negó rotundamente a regresar a España, lo que dio lugar a un sonado pleito por sus implicaciones internacionales. Solamente volvió tiempo después, en el verano de 1954, con Daniel Devoto, cuando se había instalado en París una vez que este comenzó a trabajar en el CNRS como becario y después como investigador de diferentes categorías. Su labor se compaginaba, además, con la docencia en distintas universidades francesas como París —La Sorbonne—, Poitiers o Tours.

Por la particular situación familiar que vivían —nunca cicatrizaron del todo las heridas producidas por su tensa relación con otros miembros de la familia— Daniel Devoto decidió que no dedicaría atención en sus estudios a la obra de don Ramón por más que le interesaba intensamente y siguió, hasta donde pudo, los avatares editoriales de sus obras. Era un modo de evitar roces o suspicacias. Bastantes producía ya el trato cotidiano y el peculiar modo en que en el testamento de Josefina Blanco, que administró las obras de don Ramón mientras vivió, dejó repartidos los derechos de estas entre sus hijos.

2_Devoto-Mariquiña

Daniel Devoto y María Beatriz del Valle-Inclán, hacia 1956.

María Beatriz pasó a ser la titular de los derechos de Sonata de otoño, El yermo de las almas y Martes de carnaval, pero en más de una ocasión debieron pleitear y discutir para cobrar las correspondientes liquidaciones editoriales. La distancia y las peculiares relaciones familiares citadas no facilitaban las cosas.

Daniel Devoto escribió poco sobre la obra de Valle-Inclán, como queda dicho, apenas alguna breve reseña puntualizando datos cuando se dio a conocer La cara de Dios o cuando José Rubia Barcia publicó su estudio biobibliográfico sobre el escritor gallego. Meras precisiones que no podía pasar por alto un bibliófilo exigente como él lo era. Esto no quiere decir que no siguiera el devenir de su obra y que no coleccionara ediciones de don Ramón. Lo hizo con su habitual esmero de bibliófilo y, gracias a ello, hemos podido incorporar una espléndida colección de primeras ediciones valleinclanianas a nuestros fondos, cuidadosamente encuadernadas en su mayor parte. Se fue haciendo también con ejemplares de las traducciones a otras lenguas que iba conociendo desde París.

A pesar de la riqueza de nuestra Biblioteca, Valle-Inclán no está representado en ella, tal vez porque se perdieran esos fondos o porque no formaran parte de los desvelos coleccionistas de José Lázaro Galdiano. Vienen por lo tanto estos libros y documentos a paliar en cierto modo una carencia y de la mejor manera posible: con la espléndida serie de ejemplares de la Opera Omnia de don Ramón, prácticamente completa, sin lugar a dudas una de las aventuras editoriales artísticas señeras del modernismo español por su diseño, en el que colaboraron pintores tan notables como Rafael Penagos y en especial José Moya del Pino y Ángel Vivanco, muy interesados ambos en el devenir internacional de las artes aplicadas al mundo del libro. El diseño de la Opera Omnia de don Ramón puede ser comparado sin desdoro a otras grandes aventuras modernistas europeas. Aliado con este grupo de relevantes artistas plásticos, don Ramón volcó lo mucho que sabía de editar libros sobre todo en su Opera Omnia, pero antes ya lo había hecho con los citados, así como con Julio Romero de Torres, Ricardo Baroja y Anselmo Miguel Nieto en Voces de gesta (1912), sin duda la pieza más llamativa desde el punto de vista gráfico y verdadera obertura de aquella larga serie de ediciones ilustradas.

3_Voces de Gesta

Voces de gesta (1912). RB. 31232.

José Moya del Pino y Ángel Vivanco, aunque no han sido valorados todavía como merecen, pusieron la edición modernista madrileña en libros y revistas a la altura de otros países europeos. Y ambos retrataron con especial gracia a don Ramón, acentuando en su interpretación del personaje su lado misterioso: Moya convirtiéndolo en un hidalgo y hasta en un rabino aplicado a descifrar la cábala en el retrato que preside La Lámpara maravillosa (1916), su tratado de estética simbolista. Vivanco evocando su personalidad fantasmagórica aliado con Ramón Gómez de la Serna en la revista La Pluma (1923), en una de las imágenes más sorprendentes pero también más reveladoras del escritor, que comparece sobre una llama fumando su pipa de hachís.

4_Valle

Valle-Inclán por José Moya del Pino. En Voces de gesta (1912).

Textos, imágenes y otros elementos decorativos dotan de una inconfundible personalidad a la Opera Omnia de don Ramón, potenciándose y abriendo posibilidades asociativas a los textos. Don Ramón, además, reutilizó a veces las imágenes en diferentes obras y en nuevas ediciones con lo cual intensificó su frondosidad simbólica.

5_Luces de Bohemia

Luces de Bohemia (1924). RB. 31214.

Además, se han incorporado ejemplares de otras primeras ediciones sueltas, desde Historias perversas, prologada por Manuel Murguía (1907) y El yermo de las almas (1908), a La pipa de Kif (1919), El pasajero (1920) o Flores de almendro (1936). Se podrán, de este modo, en adelante consultar estos libros, facilitando tanto el mejor estudio del escritor como de la edición artística modernista madrileña todavía necesitada de estudios que la hagan visible convenientemente.

6_La pipa

La pipa de Kif (1919). RB. 31233.

Los manuscritos de don Ramón quedaron en manos de Josefina Blanco Tejerina y de su hijo Carlos del Valle-Inclán, formando parte de su gran legado que vamos conociendo en los últimos años gracias a los trabajos que se están llevando a cabo desde la Cátedra Valle-Inclán de la Universidad de Santiago de Compostela. Parca es la cosecha en este aspecto en nuestro fondo, ya que antes de constituirse la pieza más relevante —el manuscrito del cuento Mi bisabuelo, conservado por los herederos del traductor al francés de don Ramón, Chaumié, y devuelto por estos a Jorge Devoto— fue donado con buen criterio a la Cátedra Valle-Inclán citada. En nuestro caso nos tenemos que conformar con una hoja suelta con una relación de nombres, que tienen que ver con las iniciativas de apoyo a la causa aliada que don Ramón promovió durante la Primera Guerra Mundial.

7_Valle-Inclán

Ramón del Valle-Inclán: Nota con nombres de escritores, compositores y pintores. RB.30809.

Mariquiña del Valle-Inclán, por su lado, en algún momento quiso contribuir a que la obra de su padre llegara a los escenarios y nos queda constancia de sus gestiones para que fuera Victorina Durán —a quien trataba desde hacía años en Argentina— quien diseñara los figurines para alguno de aquellos posibles montajes. El proyecto no llegó a buen puerto pero gracias a algunas de las cartas que cruzaron contamos con bocetos y otros datos de aquella función frustrada.

8_Carta de Victorina Durán

                   Carta de Victorina Durán a Daniel Devoto y María Beatriz del Valle-Inclán.                        Fondo Devoto/Valle-Inclán, L5 C14, 3.

Los azares han querido que la Fundación Lázaro Galdiano acoja el «Fondo Daniel Devoto y María Beatriz del Valle-Inclán» que responde a lo mejor de su espíritu. Don Ramón o su hija María Beatriz anduvieron errantes por Argentina y de allí nos llegan, en cierto modo, estos bienes a nuestra Fundación que no hay que olvidar promovió José Lázaro Galdiano, casado con la argentina Paula Florido. Se hermanan así una vez más Argentina y España, dos grandes provincias de la cultura en lengua española.

Con estas palabras nuestra Fundación quiere rendir un pequeño pero sentido homenaje al genial escritor gallego. También a sus hijos Daniel Devoto y María Beatriz del Valle-Inclán y a su nieto Jorge Devoto del Valle-Inclán, que con inusual generosidad ha donado estos fondos a la Fundación, haciendo bueno el lema que presidió los trabajos y los días de sus padres y que figura en el ex libris de su biblioteca: «El fruto pasa, el árbol queda».

La Fundación Lázaro Galdiano se suma así a las grandes instituciones que tutelan importantes ediciones del gran escritor gallego, adquiriendo y reiterando el compromiso de preservar su obra y su memoria así como la de cuantos figuran en este nuevo fondo y en particular, sus titulares.

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