La escritura en las últimas cartas de José Zorrilla a José Lázaro


Por Sandra Mª Cerro

La Biblioteca Lázaro Galdiano conserva como una joya especial algunas de  las últimas cartas que José Zorrilla dirigió a José Lázaro, quien fue su editor y mecenas y con quien mantenía una estrecha amistad, y conmemora el segundo centenario de su nacimiento con una pequeña exposición —desde el 21 de marzo al 21 de mayo de 2017—, donde se muestran una fotografía, cartas y algunos textos del poeta.

En este breve estudio vamos a analizar, desde el punto de vista de la grafología, tres de las nueve epístolas que recibió Lázaro. Hemos seleccionado la primera remitida por Zorrilla el 17 de diciembre de 1890, y las dos últimas, de 1 de diciembre de 1892 y de 1 de enero de 1893, fechas muy próximas a la de su muerte, el 23 de enero de aquel año.

Las tres cartas manifiestan un similar deterioro en la grafía, significativo de los achaques de la ancianidad y de las secuelas de las operaciones en la cabeza a las que Zorrilla se vio sometido durante sus últimos años. No obstante, maravilla comprobar la lucidez, la serenidad y el espíritu genuino de joven vigoroso y galante que no abandonaron al poeta ni en sus años más oscuros, ni tan siquiera en sus últimos días de vida.

La carta del 17 de diciembre de 1890 conserva el gracejo de la grafía natural del poeta, aunque delata ya aspectos singulares de la vejez, como ligeros temblores y torpeza en el trazo, presencia de óvalos abollados y pérdidas de presión en la tinta causadas por la debilidad en la mano y en el ánimo.

El tamaño de la escritura es mayor que el habitual del poeta, signo revelador del esfuerzo grafomotriz que su firme fuerza de voluntad está realizando, pese a las evidencias de su menguada salud.

La fatiga en la ejecución del trazo se revela también en los puntos de inicio de algunas letras, donde la densa descarga de tinta da fe de un apoyo mayor del útil sobre la hoja, así como en la dirección de los renglones, que se abaten en descenso.

1_Carta de Zorrilla de 17 de diciembre de 1890

Carta de Zorrilla de 17 de diciembre de 1890.

La carta del 1 de diciembre de 1892 muestra también gruesas descargas de tinta, una presión muy variable, con palabras que literalmente se diluyen y difuminan sobre el papel, y una escritura de formas más simplificadas.

Al igual que en la anterior misiva, los renglones en esta también caen, signo innegable de fatiga y falta de vitalidad.

Aparecen también temblores, grafías torsionadas y rasgos curvos y circulares completamente abollados. La mano del anciano poeta no sabe responder aquí a su prodigiosa pasión ni a la impetuosidad de su mente despierta y de su espíritu, aún joven e inquieto, que lucha por querer hacer, seguir y vivir, pero sin poder.

2_Carta de Zorrilla de 1 de diciembre de 1892Carta de Zorrilla de 1 de diciembre de 1892.

La carta del 1 de enero de 1893 fue escrita por Zorrilla tan sólo veintidós días antes de morir. Muestra signos de senilidad física y motriz, pero no mental. Admiran y conmueven la espléndida lucidez, la extraordinaria fuerza de voluntad y el amor al trabajo que mantuvo el poeta hasta su último aliento.

La grafía presenta un tamaño de proporciones mayores que las habituales del poeta debido a las dificultades que tenía ya en la función de la motricidad fina. La forma mantiene igualmente su estilo singular, pero con algunas peculiaridades: aparecen angulosidades más marcadas y presencia muy acusada de temblores y torsiones, sobre todo en los trazos verticales superiores de algunas letras —hampas— y los trazos verticales  inferiores —jambas—. Un gesto singular es el final de la «s» con caída descendente, que ya se venía observando desde los inicios de la ancianidad. La presión pierde fuerza y se vuelve más fina, casi como un hilo imperceptible, en los trazos descendentes.

Es curioso cómo se mantiene la soltura en la creativa y galante «d», en sus variadas formas y los aumentos de tamaño en otras letras, signos de golpes de ingenio incontrolable. Tampoco ha perdido el poeta la autoridad, la determinación y el carisma marcados por la alta barra de la «t», ni los característicos rasgos progresivos, signo de impulso afectivo, aún con ligero temblor.

3_Carta de Zorrilla de 1 de enero de 1893

Carta de Zorrilla de 1 de enero de 1893.

La graciosa ejecución de la rúbrica arabesca refleja, de forma perenne, el vigor estético, la mente prodigiosa, el ingenio creativo y la elegancia inigualable del inmortal autor del Don Juan.

4_Firma en la carta de Zorrilla de 1 de enero de 1893

Firma y rúbrica en la carta de Zorrilla de 1 de enero de 1893.

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