Ración de artículos sobre el Quijote por El Doctor Thebussem


Por Patricia García Sánchez-Migallón

Recientemente ha visto la luz un nuevo libro de la colección «Textos inéditos y olvidados», el número II de la misma que se inauguró con la publicación de una novela de juventud de doña Emilia Pardo Bazán titulada Aficiones peligrosas. Lleva por título Ración de artículos sobre el Quijote y es una muestra antológica de los artículos escritos por el Doctor Thebussem que comenzó a publicar a finales del siglo XIX sobre la eterna obra de Cervantes.
La Fundación Lázaro Galdiano contó en la primera entrega con la colaboración de Analecta Editorial y de la Casa Museo Pardo Bazán, y ahora, en la edición han participado Analecta, como entonces, y  Orbis Mediaevalis.
Mariano Pardo de Figueroa, el autor de Ración de artículos sobre el Quijote, nació en Medina Sidonia (Cádiz) en 1828. Fue más conocido por el festivo seudónimo que utilizaba en sus escritos, «El Doctor Thebussem», un anagrama en el que se han alterado las sílabas de la palabra «embustes» y se ha añadido una «h» tras la inicial. El nombre le permitió ciertas extravagancias literarias y fomentó el enigma sobre su personalidad.

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El Doctor Thebussem

Esta edición, publicada en diciembre de 2016, fue un homenaje a Cervantes en el año en el que se cumplían cuatro siglos de su fallecimiento y tuvo su origen en el ofrecimiento del Doctor Thebussem a Lázaro de una colección de los escritos que había publicado sobre el Quijote y Cervantes en diciembre de 1891, pues le preguntaba: «¿Le acomodaría a usted para dentro de un mes o dos, la colección completa de lo que yo he publicado sobre el Quijote y Cervantes, desde treinta años acá?».

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Carta del Doctor Thebussem a José Lázaro

Lázaro siempre manifestó su aprobación tras recibir cada uno de los artículos remitidos por este autor y, cuando llegaba el anuncio de otro nuevo, aprovechaba la ocasión para manifestarle su admiración: «Ya sé yo que no saldrá mazorral un artículo escrito por esa pluma en la que las Musas y las Gracias han vertido tesoros». No se demoró en responder a la propuesta referente a los artículos cervantinos, contestándole en estos términos: «Vengan los artículos del Quijote y Cervantes, uno de los cuales, el de alcahuetas y putas, me costó un disgusto magno en mi casa, pero era tan bonito que lo di por bien empleado». No obstante, el Doctor debió de arrepentirse pues no llegaron a manos de Lázaro y aparecerían más tarde en la Segunda ración de artículos en 1894, junto con las Epístolas Droapianas y Lázaro solo pudo ofrecer a sus lectores uno de la serie anunciada, el titulado «Lo Verde», que se publicó en el número correspondiente al mes de marzo de 1894 en La España Moderna.
El deseo de Lázaro se cumple ahora pues, aunque no pudo publicar los artículos en La España Moderna, ni en una monografía en su editorial, esta Ración ve la luz con el sello editorial de la Fundación Lázaro Galdiano, institución que recuerda su nombre y mantiene viva su memoria.
La publicación incluye once artículos seleccionados de entre todos los que escribió Mariano Pardo de Figueroa sobre Cervantes, es decir aquellos en los que el Quijote es objeto preferente de estudio o debate. Van precedidos por un prólogo de José Manuel Lucía Megías y una nota preliminar de Juan Antonio Yeves Andrés, de donde hemos extraído la información aquí referida sobre el autor y los artículos de esta publicación.

Los selectos once artículos olvidados y ahora publicados son los siguientes:
1.- «Noticias de la biblioteca del Doctor Thebussem». 1857.
2.- «Más noticias de la biblioteca del Doctor Thebussem». 1868.
3.- «Refutación». 1862.
4.- «Carta a don Quijote de la Mancha». 1869.
5.- «Lo verde». 1869.
6.- «Mozas de partido y corredores de oreja». 1874.
7.- «Albalá de Felipe III». 1877.
8.- «Pallida mors». 1880.
9.- «Consulta». 1887.
10.- «Admiraciones y estadísticas». 1904.
11.- «Álbum». 1905.

Para dar cuenta del interés de este libro y del tono de nuestro Doctor Thebussem, baste leer dos fragmentos de estos artículos.

En «Mozas de partido y corredores de oreja»:

«Es mi plan recorrer el Quijote por los campos del alcahueteo y del putaísmo y por los análogos que con ellos se relacionan, permitiéndome antes llamar la atención de vuestra merced sobre la insistencia y minuciosidad con que Cervantes pinta algunas escenas que el lector más topo comprendería con solo decirle media palabra. […] Por último, aguzaré cuanto pueda mi caletre para probar a vuestra merced que el buen Manco quiso enaltecer a los corredores de oreja y aun de todo el cuerpo, y que sus elogios a tan benemérita clase han de entenderse verdaderos y no burlescos. Veo que el plan de esta carta va saliendo un poco escolástico. No me importa; que más vale el rancio olor del escolasticismo que la moderna peste de la filosofía alemana. […] Implorando el perdón y la benevolencia de vuestra merced, y el favor de Phryné y de Rahab, de Celestina y de Zaffeta, entro en materia».

En «Pallida mors»:

«Hallo tan llana, patente y sencilla la idea de que el Ingenioso Hidalgo no es más que un cuadro de dolores y de muerte, que basta repasar a la ligera la obra para convencerse de tamaña verdad. Saque vuestra merced su pañuelo, amigo mío, para enjugarse las lágrimas que probablemente derramará cuando le haga notar las sepulturas, cadáveres y entierros que nos reseña el famoso libro.
Los tristes y comentados duelos y quebrantos con que se alimentaba el buen Quijano, simbolizan desde los primeros renglones toda la filosofía que, sin necesidad de recurrir al pallida mors de Horacio apuntado en el prólogo, se encierra en la gran novela.
Abundan en ella sobremanera las amenazas, recuerdos e indicaciones tocantes a la muerte. Juan Haldudo, el rico, estuvo a punto de ser pasado de parte a parte con la lanza de don Quijote. Don Luis, el hijo del oidor y amante de doña Clara de Viedma, manifestó a los criados de su padre que no lo llevarían si no era muerto. […] Argumento de gran peso y de aquellos que cortan la cuestión por lo sano, sería el decir que la muerte da vida al mundo, y que siendo nuestros muebles, nuestros vestidos y nuestros alimentos una colección de cadáveres, tal verdad monda y lironda fue la que Cervantes quiso retratar en su libro. Sin embargo, siempre es raro que ni aun por incidencia se mencione en el Quijote nacimiento alguno, lo cual es falta grave si hemos de pretender que la intención de Benengeli era formar un cuadro exacto de la vida humana».

portada

Cubierta del libro

Referencia bibliográfica: THEBUSSEM, Doctor: Ración de artículos sobre El Quijote, prólogo de José Manuel Lucía Megías, edición y nota preliminar de Juan Antonio Yeves Andrés, Madrid: Fundación Lázaro Galdiano; Analecta Editorial; Orbis Mediaevalis, 2016. ISBN: 978-84-9017-014-4.

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